El cuidado de los pies en personas con diabetes es crucial para prevenir complicaciones graves. Se recomienda una inspección diaria de los pies, buscando cortes, ampollas, enrojecimiento o cualquier cambio en la piel o las uñas. Además, es importante lavarse los pies a diario con agua tibia y jabón suave, secándolos cuidadosamente, especialmente entre los dedos. La hidratación de la piel con lociones o cremas es fundamental, pero se debe evitar aplicarlas entre los dedos para prevenir infecciones. El corte de uñas debe ser recto y con cuidado, y si hay dificultades, se recomienda consultar a un podólogo. El uso de zapatos adecuados y calcetines que no aprieten es esencial, y caminar descalzo debe evitarse siempre.
