PATOLOGÍAS FRECUENTES
Espolón calcáneo
El espolón calcáneo, también conocido como espolón del talón, es un crecimiento óseo que se forma en el hueso del talón (calcáneo). Se produce por la tensión repetida y excesiva de la fascia plantar, el tejido que conecta el talón con los dedos del pie. Aunque no todos los espolones calcáneos causan síntomas, cuando lo hacen, el dolor suele ser más intenso al levantarse o después de períodos de descanso.
Hiperqueratosis plantar
La hiperqueratosis plantar es un engrosamiento de la piel en la planta del pie, comúnmente conocido como callos o durezas. Este engrosamiento es una respuesta natural de la piel a la presión o fricción repetida, actuando como un mecanismo de defensa.
Uña encarnada
Una uña encarnada, también llamada onicocriptosis, ocurre cuando el borde de la uña crece dentro de la piel circundante, causando dolor, enrojecimiento e inflamación, y potencialmente infección. Los dedos gordos de los pies son los más afectados, y la condición puede ser causada por zapatos apretados, cortes incorrectos de las uñas o lesiones.
Dermatomicosis
La dermatomicosis es una infección de la piel causada por hongos, que afecta principalmente las capas superficiales de la piel, el cuero cabelludo, las uñas y los pies. Se refiere a infecciones causadas por dermatofitos (como la tiña), levaduras (como la cándida) y mohos.
Onicomicosis
La onicomicosis, también conocida como hongos en las uñas, es una infección fúngica que afecta a las uñas de manos o pies. Se caracteriza por cambios en el color, forma y grosor de la uña, pudiendo causar dolor o incomodidad. Esta infección es común y, aunque no suele ser grave, puede volverse crónica si no se trata.
Onicogrifosis
La onicogrifosis es una condición en la que las uñas, especialmente las de los pies, se engrosan y se curvan excesivamente, a menudo adquiriendo una forma similar a un cuerno o garfio. Esta condición puede causar dolor, dificultad para caminar y problemas estéticos.
Hallux Valgus (juanete)
El hallux valgus, comúnmente conocido como juanete, es una deformidad del pie donde el dedo gordo se desvía hacia los otros dedos, formando una protuberancia ósea en la base del dedo. Esta condición puede ser dolorosa y limitar la movilidad del pie, afectando la calidad de vida de quien la padece.
Fascitis plantar
PREGUNTAS FRECUENTES
1. ¿La podología clínica duele?
No, el procedimiento podológico no duele y no tiene por qué provocar dolor. Por el contrario, el objetivo es entregar bienestar y confort en el paciente que consulta.
2. ¿Los podólogos trabajan con anestesia?
No, en Chile los podólogos no estamos autorizados a inyectar anestesia, ni a practicar ningún procedimiento invasivo o cruento, puesto que excede nuestras competencias.
3. ¿Se remojan los pies antes de la atención podológica?
No, el remojo de pies en tinajas no es propio de un procedimiento podológico, debido a que solo pondría en riesgo de contaminación microbiana o patógena al paciente. Por tanto, no es recomendable.
4. ¿Por qué la podología es clínica?
La podología es clínica debido a que el campo y los instrumentales con los que se trabaja son clínicos. Además, cuenta con un proceso de esterilización en autoclave previo a la atención que asegura un procedimiento con altos estándares de calidad y cuidado de no contaminación cruzada en el mismo.
5. ¿Qué diferencia existe entre la pedicure (embellecimiento) y la podología clínica?
La diferencia que existe entre el embellecimiento de pies y la podología clínica es que el primero es un servicio estético, que no usa material estéril, ni desechable, es decir, usa los mismos insumos para todas las personas que compran sus servicios. En cambio, la podología es un procedimiento clínico que busca atender, tratar y resolver dificultades de las uñas y de la piel del pie utilizando instrumentos esterilizados en autoclave e insumos desechables, que protejan al paciente de cualquier contaminación fúngica o bacteriana.
6. ¿Cuánto tiempo debiera durar una atención de podología?
El tiempo que debiera durar una atención podológica dependerá de las necesidades de la persona que consulte, ya que no todos los requerimientos son iguales. Un tiempo promedio va de los 40 minutos a una hora para cumplir el propósito de una atención integral del pie del paciente.
7. ¿Qué protocolo debe tener una atención de podología clínica?
El protocolo de atención siempre debe centrarse en el requerimiento específico de cada paciente. Llamarlo por su nombre, recibirlo en la consulta, solicitarle que se descubra sus pies de los zapatos y calcetines para sentarse cómodamente en el sillón podológico. Posteriormente, preguntarle qué necesidad podal lo hizo consultar, así como si posee enfermedades pre existentes. Evaluar mediante observación directa el estado de sus pies (piel y uñas) para explicarle de qué manera se procederá a realizar su atención.
CONSEJOS DE SALUD PODAL
